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jueves, 26 de octubre de 2017

Gaviota de mar



Viajera incansable, tu blanca figura
se mezcla en la inquieta espuma del mar,
buscando horizontes de cielos lejanos
en loca quimera de yodo y de sal.

Ni el helado otoño, ni el sol del verano
cegaron tu anhelo de andar y de andar,
seguirás buscando por rutas del aire
tu puerto que nunca podrás alcanzar.

Si acaso pudieras prestarme tus alas
quisiera seguirte por donde tú vas,
cruzando los mares, buscando otros rumbos,
hallar lo perdido que no puedo hallar.

Mi amor se ha ido lejos, quisiera encontrarlo,
si tú no me ayudas no podré llegar,
prestame lo tuyo, tus alas, tus mares,
tus playas doradas, gaviota de mar.

sábado, 3 de marzo de 2012

Castillos en el aire


Quiso volar igual que las gaviotas,
libre en el aire, por el aire libre
y los demás dijeron, "¡pobre idiota,
no sabe que volar es imposible!"".

Mas él alzó sus sueños hacia el cielo
y poco a poco, fue ganando altura
y los demás, quedaron en el suelo
guardando la cordura.

Y construyó, castillos en aire
a pleno sol, con nubes de algodón,
en un lugar, adonde nunca nadie
pudo llegar usando la razón.

Y construyó ventanas fabulosas,
llenas de luz, de magia y de color
y convocó al duende de las cosas
que tiene mucho que ver con el amor.

En los demás, al verlo tan dichoso,
cundió la alarma, se dictaron normas,
""No vaya a ser que fuera contagioso...""
tratar de ser feliz de aquella forma.

La conclusión, es clara y contundente,
lo condenaron por su chifladura
a convivir de nuevo con la gente,
vestido de cordura.

Por construir castillos en el aire
a pleno sol, con nubes de algodón
en un lugar, adonde nunca nadie
pudo llegar usando la razón.

Y por abrir ventanas fabulosas,
llenas de luz, de magia y de color
y convocar al duende de las cosas
que tienen mucho que ver con el amor.

Acaba aquí la historia del idiota
que por el aire, como el aire libre,
quiso volar igual que las gaviotas...,
pero eso es imposible..., ¿o no?...

miércoles, 22 de septiembre de 2010

Doña Gaviota



¡Muy buenos días
doña Gaviota!,
¿qué dice ud?
¿Cómo le ha ido
volando mares
buscando un pez?.

Al fin y al cabo
los dos estamos
sobre la arena
y nos mojamos
las ilusiones
con olas nuevas.

Si me acompaña
voy caminando
al faro aquél.
Mientras me cuenta
de sus amores
con un petrel.

Y yo le cuento
todas mis cosas
desde la orilla,
pues la tarea
de soñar solo
no es tan sencilla.

Ud volando,
yo caminando;
vaya pareja
que le parece
si ambos contamos
los ahujeritos
de las almejas.

Usted volando
yo caminando
charlando lento
y a las gaviotas
enamoradas
jamás les miento.

Si me detengo
es porque encuentro
un caracol.
Que se destaca
por su color
en mi colección.

Si usted se posa
muy cerca mío
me quedo quieto,
porque a su mundo,
como usted nota:
doña Gaviota,
yo lo respeto.

sábado, 8 de mayo de 2010