El picaflor está muy viejo,
no liba más el picaflor
y del estanque en el espejo
hurta su tornasol, con dejo
de desconsuelo y de dolor.
Por la mañana, ya no suelta
sutil la flecha iridisada,
ni acepta de la rosa esbelta
corola, donde hundía resuelta
la decisión de su estocada.
La solícita primavera,
bríndale el zumo y el color;
la brisa matinal lo espera,
mas nieve cae en la hoguera
del corazón del picaflor.
Cuando bruñían juveniles
soles las gracias de su esmalte,
días que alocado en los pensiles
disputó cálices gentiles
contra iracundos gerifaltes...
Enamorado de una estrella
peregrinó;
si consiguió la gracia aquella
jamás lo dijo, mas la bella
nunca en el cielo apareció.
Blanca magnolia era su nido,
su hostia de fe rocío auroral,
y saludaba al sol herido
tinta en la sangre del vencido
su flecha lírica y triunfal.
Esta mañana, su vecinita
mariposa, al revolar,
vio en la magnolia, manuscrita
la roja herencia nobiliar:
"Para constantes soñadores,
para el que canta en fe y amor,
sean mis palacios y mis flores,
mis ambrosías, mis colores,
y todo el cielo.
El Picaflor"
Tarde tu dádiva ha llegado,
tarde, muy tarde, volador...
Oh juventud, toma el legado,
tengo mi corazón helado
como el del pobre picaflor.
Hay en toda América unas seiscientas especies de picaflores o pájaros moscas. En lenguaje técnico se los ha llamado Topaza (Topacio), Chrysolamps (brillo de oro), Lampornís (ave brillante), Calhotorax (pechuga hermosa), etc. Se alimentan del néctar de las flores que succionan con la lengua y de pequeños insectos. Hacen su nido en alguna ramita y a veces sobre la punta de una hoja, empleando fibras, musgos y telarañas. En la colección ornitológica de Entre Ríos figuran el picaflor bronceado (Hylocharis chrysura), elpicaflor verde (Chiorostilben sureoventris) y el picaflor azulado Heliomaster turciter).
Picaflor, pájaro, mosca,
picamirto, colibrí,
rondaflor, pájaro abeja,
tominejo, guanumbí,
zumbador, tente, tumiño,
sunsún, rundún, mainumbí.
En juego de tornasoles
juega el lujoso matiz.
Si él eligió esos colores
se ve que supo elegir,
vistosa seda flamante,
verdiazul, rojirrubí.
Las flores se secretean
cuando lo miran venir.
Vestido con esas galas
quien se puede resistir!
Con gracioso atrevimiento
estira el pico sutil.
Al canto no lo precisa
su modo de seducir.
Sagaz buscador de néctares,
pequeña vida feliz,
va volando volandero
por la rosa y el jazmín.
Chispa de estrella graciosa
irisando el aire gris.
Estela de rumor tierno
va dejando tras de sí.
Desprendido del paisaje,
diminuto y varonil,
luce su oficio de pájaro
tan entregado a vivir.
Run ... dun, run... dun ... Y al tremular sonoro
Del vuelo audaz y como un dardo, intenso,
Surgió de pronto, ante una flor suspenso,
En vibrante ascua de esmeralda y oro.
Fué color..., luz..., color... A un brusco giro,
Un haz de sol lo arrebató al soslayo;
Y al desaparecer con aquel rayo,
Su ascua fugaz carbonizó en zafiro
Pero yo he vivido libre
y sin depender de naides
siempre he cruzao a los aires
como el pájaro sin nido,
cuanto sé lo he aprendido
porque me lo enseñó un "flaire".