miércoles, 1 de octubre de 2008

La función del arte/2


Diego no conocía la mar.
El padre, Santiago Kovadloff,
lo llevó a descubrirla.
Viajaron al sur.
Ella, la mar estaba más allá
de los altos médanos, esperando.
Cuando el niño y su padre alcanzaron por fin
aquellas cumbres de arena,
después de mucho caminar,
la mar estalló ante sus ojos.
Y fue tanta la inmensidad de la mar,
y tanto su fulgor,
que el niño quedó mudo de hermosura.
Y cuando por fin consiguió hablar,
temblando, tartamudeando,
pidió a su padre:
-¡Ayudame a mirar!

("El libro de los abrazos")

martes, 30 de septiembre de 2008

Mirar


John Berger - Mirar

(Hacer click arriba, donde dice: "John Berger - Mirar").

–No creo que la pintura esté tan presente en mi escritura. Lo que sí está presente es lo visible, y lo visible es también el tema de la pintura. Lo visible es esa flor, la luz que le acaricia la oreja; se trata de algo esencial en mi escritura. Cuando comienzas a descubrir lo visible con tus ojos y con tu imaginación, que es, por cierto, lo que haces al dibujar, sobre todo si se trata de algo natural, como el ser humano, la geología, una flor, una colina, un paisaje, un animal, cuando empiezas a mirar esas cosas te haces consciente del orden increíble y de la complejidad que encierran. No sólo su apariencia, sino también su estructura te llevan a pensar que han sido creados. Y por tanto, hay una conexión entre la creación con “C” mayúscula y el modesto acto de crear. Creo que ésta es la razón principal por la que lo visible es tan importante en mi escritura. Y es también el motivo por el que al escribir una historia la concibo como si fuera un objeto, como una piña, como un iris, como un pájaro. Concibo mis historias como objetos visibles.

(fragmento de entrevista para Página 12).

martes, 23 de septiembre de 2008

Mirá vos 4


Una vez en un bosque un cazador se encontró a una hada con un colibrí posado en la mano, quieto, confiado.

-Cuéntame el truco!- solicitó el cazador.

-¿Qué truco? - preguntó el hada.

- El truco para conseguir que el colibrí se pose en tu mano.

- No hay truco, basta con no querer cerrar la mano.

lunes, 22 de septiembre de 2008

Txori Txoria: trad. del euskera.."El pájaro es pájaro".





Existe una canción Vazca que se llama Txori Txoria.

La letra en euskera dice:

Hegoak ebaki banizkio
nerea izango zen,
ez zuen aldegingo.
Bainan, honela
ez zen gehiago txoria izango
eta nik...
txoria nuen maite.

La traducción viene a ser algo asi como:

Si le hubiera cortado las alas
habría sido mío,
no habria escapado.

Pero así,
habría dejado de ser pájaro.

Y yo...
yo lo que amaba era un pájaro.

sábado, 20 de septiembre de 2008

Poema para volar (Foto Alec Earnshaw)


Tenía un balazo, el águila;
pasao el cuerpo.
Arañando las piedras,
subía despacito
pa’ lo alto del cerro

Y las alas sanitas
que sin bajarse ni cansarse nunca
amansaron pamperos,
entreabiertas como con miedo de tocar el aire,
charqueaban al menor desacomodo
al sentirse sin fuerzas.

Y el águila - que había domado vientos -,
que se había reído del espacio,
iba subiendo despacito...el cerro;
como de arrastro.

Y más fuerza que nunca sentía en la pupila
y miraba a lo alto
con tal firmeza,
que parecía verse el rastro,
desde el ojo hasta arriba...

Y también se figuraba que su alma
por el rastro subía.

Y arañando las piedras iba el águila...
muriéndose.

En lo alto del cerro,
se afirmaron sus garras
y la pupila se afirmó en el cielo
como agarrando a mano, la distancia...

También sanita, el alma;
y el ave se olvidó que estaba herida,
abrió las alas y las tuvo quietas
desafiando a la muerte con su resto de vida;

quiso voltearla el viento,
se cortó en el acero de su mirada
y ella se hizo más brava
y se acometió a la muerte; en su agonía
con el último aliento se levantó en el aire

y en lugar de caer, ni como muerta
muerta siguió para arriba,
como llevando su alma - ella misma -
para entregársela a Dios en propias manos,
se perdió en lo infinito.

Cerré los ojos para ver más lejos
y la vi ... llegando.

(Colaboración de Liliana Olveira)

miércoles, 10 de septiembre de 2008

Atahualpa y las aves (Foto Ramón Moller Jensen)



No me arrimo asi nomás
a los jardines floridos,
sin querer vivo alvertido,
pa' no pisar el palito;
hay pájaros que solitos
se entrampan por presumidos.

("El payador perseguido")

jueves, 4 de septiembre de 2008

Pájaro Maravilloso


Inaugurado en 1912 con la primera versión de la Maiastra, el tema de los pájaros es aún más revelador. Brancusi partió, en efecto, de un célebre motivo folklórico rumano para terminar a través de un largo proceso de “interiorización” en un tema ejemplar, a la vez arcaico y universal. La Maiastra, o más exactamente Pasarea maiastra (literalmente, “pájaro maravilloso”), es un pájaro fabuloso de los cuentos populares rumanos que asiste al Príncipe Azul (Fat- Frumos) en sus combates y pruebas. En otro ciclo narrativo, la Maiastra consigue robar las tres manzanas de otro que un manzano milagroso producía cada año. Sólo un hijo de rey puede herirla o capturarla. En algunas variantes, una vez herido o capturado, el “pájaro maravilloso” resulta ser un hada. Se diría que Brancusi quizo sugerir este misterio de la doble naturaleza al subrayar en las primeras variantes (1912-1917) la feminidad de la Maiastra.
Pero muy pronto su interés se concentró en el misterio del vuelo. Ionel Jianu recoge estas declaraciones de Brancusi: “He querido que la Maiastra alce la cabeza sin expresar con ese movimiento soberbia, orgullo o desafío. Ese fue el problema más difícil y sólo después de un largo esfuerzo llegue a integrar ese movimiento en el curso del vuelo”. La Maiastra, que en el folclore es casi invulnerable (sólo el Príncipe consigue herirla) se convierte en el pájaro en el espacio; dicho de otro modo, es el “vuelo mágico” lo que se trata de expresar ahora en la piedra. La primera versión de la Maiastra como pájaro en el espacio data de 1919 y la última de 1940. Finalmente, como escribe Jianu, Brancusi logró “transformar el material amorfo en una elipse de superficies translúcidas, de una pureza deslumbrante, que irradia la luz y encarna por su irresistible impulso la esencia del vuelo”.