“Cuando rozaba la veintena, expliqué, había trabajado como ¨experto¨ en pintura moderna en una conocida firma de subastadores de obras de arte. Teníamos salones de venta en Londres y Nueva York. Yo era uno de los cinco jóvenes prodigio. La gente decía que me aguardaba una gran carrera, con la única condición de que me ciñera a las reglas del juego. Una mañana, desperté ciego.
Durante el día recuperé la visión del ojo izquierdo, pero el derecho se mantuvo torpe y nublado. El especialista que me examinó dijo que no tenía ningún problema orgánico, y diagnosticó la naturaleza de la dolencia.
-Ha estado mirando los cuadros desde una distancia demasiado corta-manifestó-. ¿Por qué no los cambia por unos horizontes despejados?
-¿Por qué no?-dije.
-¿A dónde le gustaría ir?
-A África.
El presidente de la firma dijo que no ponía en duda que algo me fallaba en la vista, pero no entendía por qué debía ir a África. Fui a África, a Sudán. Cuando llegué al aeropuerto mis ojos se habían recuperado.”
Con las alas del alma desplegadas al viento, desentraño la esencia de mi propia existencia sin desfallecimiento, y me digo que puedo como en una constante y me muero de miedo, pero sigo adelante...
Con las alas del alma desplegadas al viento, porque aprecio la vida en su justa medida al amor lo reinvento, y al vivir cada instante y al gozar cada intento, sé que alcanzo lo grande, con las alas del alma desplegadas al viento.
Con las alas del alma desplegadas al viento, más allá del asombro me levanto entre escombros sin perder el aliento y me voy de las sombras con algún filamento y me subo a la alfombra con la magia de un cuento.
Con las alas del alma desplegadas al viento, atesoro lo humano cuando tiendo las manos a favor del encuentro por la cosa más pura, con la cual me alimento por mi pan de ternura, con las alas del alma desplegadas al viento.
Con las alas del alma desplegadas al viento, ante cada noticia de estupor, de injusticia, me desangro por dentro y me duele la gente, su dolor, sus heridas, porque así solamente interpreto la vida.
Con las alas del alma desplegadas al viento, más allá de la historia, de las vidas sin gloria, sin honor ni sustento guardaré del que escribe su mejor pensamiento quiero amar a quien vive con las alas del alma desplegadas al viento, al viento, al viento...
Como un pájaro libre de libre vuelo, como un pájaro libre así te quiero.
Nueve meses te tuve creciendo dentro y aún sigues creciendo y descubriendo. Descubriendo, aprendiendo a ser un hombre, no hay nada de la vida que no te asombre.
Cada minuto tuyo lo vivo y muero cuando no estás mi hijo cómo te espero pues el miedo, un gusano, me roe y come apenas abro un diario busco tu nombre.
Muero todos los días, pero te digo no hay que andar tras la vida como un mendigo. El mundo está en ti mismo, debes cambiarlo cada vez el camino es menos largo.
Como es bien sabido, los pájaros, según las épocas, pueden entonar "organa" o "concerti":
Gonzalo de Berceo (1180-1247) nos dice muy claramente cómo cantaban las aves en:
I-. Berceo, Milagros de Nuestra Señora.
Yaciendo a la sombra perdí todos cuidados, odí sonos de aves dulces e modulados: nuncua udieron omes órganos más temprados, nin que formar pudiesen sones más acordados.
Unas tienien la quinta e las otras doblaban, otras tenien el punto, errar no las dejaban, al posar, al mover todas se esperaban, aves torpes nin roncas hí non se acotaban.
Non serie organista, nin serie vïolero, nin giga nin salterio, nin manoderotero, nin instrument nin lengua, nin tan claro vocero, cuyo canto valiese con esto un dinero.
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Las aves “que tenían el punto” no es que hubieran picoteado hierbas raras. Quiere decirnos el poeta que ésas cantaban la voz principal (normalmente, una melodía gregoriana), ya que “punto” significa “nota” (de ahí, la palabra “contrapunto”. En gregoriano, de hecho se usaba el "punctum cuadratum" = notación musical cuadrada). Y luego había dos voces más: una a la quinta y otra a la octava. Y marchaban (más o menos) con la misma métrica, porque “al posar, al mover todas se esperaban”.
¡Eso es un organum!
El organum es la más primitiva forma de polifonía. Podemos imaginar los primeros emocionantes experimentos de canto a varias voces surgidos quizás de la casualidad: "... la armonía agradable de las voces cuando hombres, mujeres y niños creen cantar al unísono y ejecutan la octava y la doble octava..." como refirió Otger en el siglo IX.
Luis de Góngora y Argote (1561-1627) nos dirá:
II.- Góngora, Soledad Segunda
Rompida el agua en las menudas piedras, Cristalina sonante era tïorba, Y las confusamente acordes aves Entre las verdes roscas de las yedras Muchas eran, y muchas veces nueve Aladas musas, que —de pluma leve Engañada su oculta lira corva— Metros inciertos sí, pero suaves, En idïomas cantan diferentes; Mientras cenando en pórfidos lucientes, Lisonjean apenas Al Júpiter marino tres sirenas.
fuente: www.experienciasmusicalesyotras.blogspot.com Antonio Torralba
Era utilizado por los chamanes de la región del Gran Chaco -Paraguay-Brasil
Confeccionado con: Plumas: remeras secundarias, plumas dorsales y ventrales del pato de la selva (Cairina moschata); remeras secundarias, rectrices y plumas del cuerpo en general, de la cabeza, en particular, de papagayo-verdadero (Amazona aestiva); prov. plumas do dorso de socó-boi (Tigrisoma lineatum); plumas dorsales y/o cubiertas alares de chajá (Chauna torquata); rectrices, provenientes de aracuã-do-pantanal (Ortalis canicollis); rectrices de gralha-picaça (Cyanocorax chrysops); plumas de arara-vermelha (Ara chloroptera); timoneras y cubiertas alares de falconiformes; plumas de la región abdominal de cracídeo.
Soporte: base de tejido recticular "bromeliácea", en forma de toca, seguido de tejido en trama, de aspecto rectangular.
Otros componentes: hilos de fibra de bromeliácea. Medidas totales: 138 cm. Largura: 21 cm.
Fuente:A Plumária Indígena Brasileira no Museu de Arqueologia e Etnologia da USP. Por Sonia Ferraro Dorta. Foto: Wagner Souza e Silva
Ornamento de chamán. Dadas las peculiaridades decorativas y simbólicas de la emplumación, y atribuído a los chamanes de las aguas. Se trata de un artefacto vinculado al vuelo mágico y a la búsqueda del alma. Utilizado durante los viajes extáticos y, principalmente, en el ritual del Shú déich, configurado como un canto entonado en el correr de un día entero y con duración superior al recorrido de la trayectoria del sol.
El chamán de los indios chamacocos, de Paraguay, canta a las estrellas, a las arañas y a la loca Totila, que deambula por los bosques y llora. Y canta lo que le cuenta el martin pescador:
-"No sufras hambre, no sufras sed. Súbete a mis alas y comeremos peces del río y beberemos el viento".
Y canta lo que le cuenta la neblina: -"Vengo a cortar la helada, para que tu pueblo no sufra frío".
Y canta lo que le cuentan los caballos del cielo: -"Ensíllanos y vamos en busca de la lluvia..." ............................................................... ¿Cómo se diferencian los grupos étnicos entre si? Entre los seres de la Creación, las aves son las más variadas. A simple vista su diversidad depende del color de las plumas. Según el tono y la textura de las colas y las alas el pájaro es loro, tucán, conoto negro... Pero el hombre no nace Chacobo, Chamacoco o Kavapo, es hombre. Cada tribu precisa señas de identidad. Lo que la naturaleza hace, para adaptarse y sobrevivir, los hombres lo copían o imitan como recurso cultural.
El arte de la pluma es común entre los distintos grupos tribales. Es su emblema distintivo y uno de los principales medios de expresión del gusto estético, entre individuos.
Esta indumentaria es utilizada por los hombres, en ocasión de ceremonias colectivas, momento también para la reivindicación de cada entidad. En las sociedades amerindias, estos adornos visten principalmente a los hombres -y no a las mujeres-, al igual como son los pájaros machos los que atraen a las hembras por el colorido de su plumaje. Pero esta tradición artística también se encuentra en los pendientes, que tanto hombres y mujeres, llevan cada día, o de los arcos y las flechas que se construyen y utilizan. Roberta Rivin, directora de la Galeria Urumbamba de París, pilota la muestra que permite introducirse en costumbres que van más allá del concepto occidental de disciplinas como pintura, escultura, arquitectura-. La preponderancia del arte plumífero se explica por el sentido de las artes corporales, por una concepción arquitectónica de la composición, por su carácter decorativo y emblemático. La dimensión estética y el diseño del arte de las plumas sirve mucho para aprender.
Pintar primero una jaula con la puerta abierta pintar después algo bonito algo simple, algo bello, algo útil para el pájaro. Apoyar después la tela contra un árbol En un jardín en un soto o en un bosque esconderse tras el árbol Sin decir nada, sin moverse A veces el pájaro llega enseguida Pero puede tardar años antes de decidirse. No hay que desanimarse Hay que esperar Esperar si es necesario durante años La celeridad o la tardanza En la llegada del pájaro No tiene nada que ver Con la calidad del cuadro. Cuando el pájaro llega, si llega observar el más profundo silencio esperar que el pájaro entre en la jaula y una vez que haya entrado cerrar suavemente la puerta con el pincel.
Después borrar uno a uno todos los barrotes cuidando de no tocar ninguna pluma del pájaro.
Hacer acto seguido, el retrato del árbol, escogiendo la rama más bella para el pájaro, Pintar también el verde follaje Y la frescura del viento, El polvillo del sol y el ruido de los bichos de la hierva en el calor estival y después esperar que el pájaro se decida a cantar.
Si el pájaro no canta, mala señal, Señal de que el cuadro es malo, Pero si canta es buena señal, Señal de que podéis firmar. Entonces arrancadle delicadamente una pluma al pájaro Y escribid vuestro nombre En un ángulo del cuadro.
Dos y dos cuatro Cuatro y cuatro ocho Ocho y ocho dieciséis… ¡Repetid! dice el maestro Dos y dos cuatro Cuatro y cuatro ocho Ocho y ocho dieciséis. Pero hete aquí que el pájaro lira Pasa por el cielo El niño lo ve El niño lo oye El niño lo llama: ¡Sálvame Juega conmigo Pajarillo! Entonces el pájaro desciende Y juega con el niño Dos y dos cuatro ¡Repetid! dice el maestro Y el niño juega El pájaro juega con el Cuatro y cuatro ocho Ocho y ocho dieciséis ¿Y dieciséis y dieciséis, cuanto es? Dieciséis y dieciséis no son nada Y mucho menos De ninguna manera Treinta y dos Y sigue la ronda. El niño ha escondido al pájaro En su pupitre Y todos los niños Escuchan su canto Y todos los niños Escuchan su música Y ocho y ocho desfilan a su vez Y cuatro y cuatro y dos y dos Desfilan a su vez Y uno y uno a la una a las dos Uno y uno desfilan también. Y el pájaro lira juega Y el niño canta Y el profesor grita: ¡Cuando terminareis de hacer el payaso! Pero los demás niños Escuchan música Y las paredes de la clase Se desploman tranquilamente. Y los vidrios vuelven a ser arena La tinta vuelve a ser agua Los pupitres vuelven a ser árboles La tiza vuelve a ser acantilado Y el portaplumas vuelve a ser pájaro.
L'oiseau qui vole si doucement L'oiseau rouge et tiède comme le sang L'oiseau si tendre l'oiseau moqueur L'oiseau qui soudain prend peur L'oiseau qui soudain se cogne L'oiseau qui voudrait s'enfuir L'oiseau seul et affolé L'oiseau qui voudrait vivre L'oiseau qui voudrait chanter L'oiseau qui voudrait crier L'oiseau rouge et tiède comme le sang L'oiseau qui vole si doucement C'est ton coeur jolie enfant Ton coeur qui bat de l'aile si tristement Contre ton sein si dur si blanc
El ave que vuela tan despacio El ave roja y tibia como la sangre El ave que tiende al ave burlona El ave que de repente se asusta El ave que de repente se da un golpe El ave que querría huir El ave sola y enloquecida El ave que querría vivir El ave que querría cantar El ave que querría gritar El ave roja y tibia como la sangre El ave que vuela así despacio es tu corazón hermoso niño Tu corazón que esta alicaído tan tristemente Contra tu pecho tan duro tan blanco.
1 Errantes aves del estío vienen a mi ventana para cantar y luego irse volando. Y amarillas hojas del otoño, que no tienen cánticos, revolotean y caen allí con un suspiro.
2 ¡Oh, compañía de pequeños vagabundos del mundo, deja las huellas de tus pisadas en mis palabras!
Pero yo he vivido libre
y sin depender de naides
siempre he cruzao a los aires
como el pájaro sin nido,
cuanto sé lo he aprendido
porque me lo enseñó un "flaire".