jueves, 23 de abril de 2009

Canción de los horneros



En la cumbrera´e mi rancho
anidaron dos horneros
y yo parezco un extraño
y el rancho parece de ellos.

Dentro solo, salgo solo,
siempre solo voy y vengo
juntos los hallo en el campo
y el campo parece de ellos.

Juntos trabajan y cantan
y tuito lo hacen contentos;
yo no se si a mi me miran
con lastima o con desprecio.

Ni se asustan cuando paso,
como si yo fuera un perro
que ni estorbo ni hago daño
y me dejan andar suelto.

Ansina vivo en mi rancho
dende que solo me veo;
enantes otro era el nido
y el mundo parecia nuestro...

¡Rogale a Dios, hornerito,
que no te pase lo mesmo!

La pedagogía de los pájaros.

lunes, 20 de abril de 2009

Diario de un cardenal


1.
Entre las hojas oscuras
de la enredadera
el cardenal mostró
el color más vivo
del atardecer.


2.
El cardenal anda
lo más tranquilo:
no hay chicos
que lo corran.


3.
Le das maíz
y viene.
El cardenal ya entiende:
encuentra,
entre nosotros
su hogar.


4.
Quién sabe
por donde,
pero ha entrado
a la pieza.
También yo
me asusto
y golpeo, ciego,
contra los vidrios
y busco salir.


5.
Las gallinas
lo quieren picar.
Y tenés miedo
por el gato,
que finge dormir
cuando campanea
la siesta del cardenal
en la enredadera.


6.
Es lo hermoso,
decís, lo hermoso:
el rojo más vivo
en la cabecita
y el pecho,
como una medalla.
Inmóvil, oculto
tras una chapa,
uno no se cansa
nunca de mirar.


7.
Ya entendemos:
en el cardenal,
en el rojo solar
para siempre
encendido,
late
el hogar.

El pájaro




Un silencio de aire, luz y cielo.
En el silencio transparente
el día reposaba:
la transparencia del espacio
era la transparencia del silencio.
La inmóvil luz del cielo sosegaba
el crecimiento de las yerbas.
Los bichos de la tierra, entre las piedras,
bajo la luz idéntica, eran piedras.
El tiempo en el minuto se saciaba.
En la quietud absorta
se consumaba el mediodía.

Y un pájaro cantó, delgada flecha.
Pecho de plata herido vibró el cielo,
se movieron las hojas,
las yerbas despertaron...
Y sentí que la muerte era una flecha
que no se sabe quién dispara
y en un abrir los ojos nos morimos.

martes, 7 de abril de 2009

El baño.



En una pequeña lagunita
que en la calle
dejó la lluvia
un gorrión se baña
en esta mañana.
Mete en el agua
la cabecita,
luego se sacude
abriendo las alitas.
¡Qué bien se baña
el gorrioncito!
Así parece
un alegre chico.

lunes, 6 de abril de 2009

Francisco y los pájaros.


Cuando Francisco predicaba el amor a los pájaros,
lo escuchaban, aleteaban, gorjeaban
hacia el cielo azul, como bandada de palabras

Liberadas por broma de sus labios de santo.
Luego volvían revoloteando, zumbando alrededor de su cabeza;
hacían piruetas sobre las capas de los hermanos,

bailaban sobre el ala, por puro gozo ya tocaban
y cantaban, levantaban el vuelo como imágenes.
Tal fue el mejor poema de Francisco,

Su argumento, sincero, y su tono tan leve.

domingo, 5 de abril de 2009

Pájaro de rodillas



Cantor que canta es pájaro
pechito de semillas
cantando en la taberna
o con la voz enferma
no canta de rodillas.

Puedes verlo agitando
las alas amarillas
con los ojos cerrados
y el corazón cansado
más nunca de rodillas.

No puede el pajarito
paradito en su horquilla
o en la rama más alta
o en la humilde gramilla
ponerse de rodillas.

Hablo del pajarito
y de su cancioncilla
que puede nacer cierta
que puede nacer muerta
pero no de rodillas.

No hay canto verdadero
ni canción tan sencilla
que el pájaro al cantarla
para más entregarla
la ponga de rodillas.

Y no defiendo al canto
sino a la pajarilla
de papel que hace un trino
mañana un desatino
más nunca de rodillas.

Y el que canta al tirano
no es pájaro ni es nada
es reptil del pantano
cloqueando para el amo
de rodilla doblada.

Cantor que canta es pájaro
pechito de semillas
cantando en la taberna
o con la voz enferma
no canta de rodillas.